Nuevamente los que nos gobiernan demuestran no estar a la altura de lo que la ciudad necesita.
Tras derrumbar la nave que iba a albergar un supermercado y a la que el concello en una muestra de incompetencia llamaba provisional (el BNG hizo una construcción sin legalizar) se encuentran con una solitaria plaza en la que «cuando llueve te mojas pero más que las demás» y si hace sol entonces nadie puede estar.
En el pasado, la galería de tiendas era un nicho de clientes en determinadas fechas, pero ahora simplemente es un frontal de persianas en las que apenas un par de negocios resisten comidos por el frío o el calor según toque el día.
Y que se le ocurre al nuevo alcalde tras la ocurrencia del gastromercado? Poner una pérgola para dar sombra.
Sí, suena a chiste que tras una obra con una importante inversión, la zona haya perdido todo su interés y sea necesario poner un paraguas gigante para que alguien pueda estar en la zona.
La duda que surge ahora es si patrimonio dará el visto bueno a un nuevo disparate de los que ya ha dado su permiso.
Qué le pasará al paseo pegado a una protectora muralla que ahora la pierde? Quizás lo mismo que a una plaza que nunca ha sido mas que la muestra de un fracaso en la gestión de Ferrol.





